miércoles, 15 de diciembre de 2010

I can´t get no

Algo,
que en principio puede parecer poca cosa,
es mejor que menos
que no es nada.

Un poco más está bien,
es suficiente
pero nunca es bastante.
Siempre se aspira más.

Y cuando lo tienes todo
y no te queda nada que pedir
estás tan acostumbrado al descontento
que eres incapaz de disfrutarlo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

caminando en círculos

De nuevo ando este camino,
mil veces recorrido.
Tropiezo de nuevo en la misma piedra,
me planto en la misma esquina,
me salgo en la misma curva,
y siempre me pierdo
aunque me sepa el mapa de memoria.

lunes, 22 de noviembre de 2010

a media noche cuando las sombras crecen

enfrentado al peligro de existir
y al miedo a dejar de hacerlo
un hombre
no puede pensar con claridad
y dibuja garabatos.

es cuando cae el telón
y se acaba el espectáculo
y surje la duda
sobre lo actuado.

entonces me asomo a mi desfiladero
y observo las olas romper contra la roca.
Y pienso que algún día quise ser la roca,
cuando era agua,
y fui endureciendo hasta advertir
que en realidad antes era mucho más fuerte.

viernes, 5 de noviembre de 2010

El mundo

despierto al mundo de los sentidos.
ese que me he estado perdiendo los últimos diez años,
el mundo de verdad.
Aquél en el que las heridas duelen
y los errores se pagan.
Ese en el que el tiempo vale su peso en oro
y cuenta cada segundo.
Este maravilloso mundo de mierda.
El único mundo que vale la pena.

martes, 19 de octubre de 2010

la típica falacia que enmascarada tras el ambiguo antifaz de la paradoja parece cierta cuando no es más que otra patraña

La fortaleza.
Esa imperiosa sensación de poderlo todo.
Y su contrario:
La debilidad,
darse cuenta uno de no ser más que una brizna de hierba.
Son una y la misma cosa.
Cuanto más fuerte se es más débil.
Cuanto más débil más fuerte se es.

sábado, 16 de octubre de 2010

migraña

llevo todo el día con dolor de cabeza
y no se me pasa.
mañana cuando despierte ya no me dolerá
pero hasta entonces no podré dormir.

domingo, 3 de octubre de 2010

juego de niños

recuerdo cuando llevaba los bolsillos llenos de canicas,
o mejor dicho, de bolas,
y las rodillas de magulladuras,
quiero decir, de ronchas.

recuerdo mi primer sobre de estampas
y darme cuenta más tarde
de la trampa que significaba.

recuerdo que le compré el albúm completo
a Egea, por trescientas pelas,
o mil pesetas, ya no sé...

pero no se me olvidará nunca el día
que recibí en mi casa
el balón de la liga.