viernes, 14 de octubre de 2011

EL GATO Y EL RATÓN


- Juguemos a algo – me dijo.

- Vale – respondí.

- Yo seré el gato y tu el ratón, y tienes que correr para que no te atrape.

- ¿Y qué pasa si me pillas?

- ¿Qué pasa cuando el gato coge al ratón?

- Que se lo come – contesté.

- Exacto.

martes, 4 de octubre de 2011

Asustado

Asustado como un perrillo chico,
casi recién parido,
cuando su madre se aleja,
cuando no está cerca.

En un rincón cobijado
no puedes pasar más de quince años,
antes o después tendrás que decidirte
a cruzar el umbral de esa puerta.

Mira bien donde pones los pies.
Mira a ambos lados al cruzar,
te dicen, te dicen ve
pero no te dicen donde vas.

Entonces giras, paseas, caminas,
cantas, incluso robas si hace falta,
hasta caer rendido en un banco de una plazuela donde te relajas
y tomas agua de una fuente clara y duermes al aroma de Granada.

Y después vuelves a casa,
vuelves a casa solo, ahora,
vuelves a casa pronto,
vuelves antes de que sea tarde.

Y llegas a casa que te recibe de puertas abiertas
y allí trabajas y comes y descansas, y hablas y lees bonitas historias
y sales a dar una vuelta y te habrás percatado de que sigues dando vueltas
y ahora disfrutas las piruetas y casi sabes ya cuando viene la próxima.

Al final sus brazos - el cobijo que buscas -
te arropan en suave lana contra la que estrechar la mejilla
y derramar unas cuantas lágrimas de alegría
de las que reparan las almas.

sábado, 1 de octubre de 2011

el dulce sueño que imaginas

Una brizna de hierba húmeda
pegada en la mejilla blanca
que sonrie con misterio de nebulosa
y lúcida complacencia.

Por la comisura recorriendo
gotas de diamantino rocío
buscan cobijo bajo rojos labios
inflamados de deseo morado.

Vaporosos tejidos ceñidos al viento
diáfanas transparencias
con el azul del mar como telón de fondo
del dulce sueño que imaginas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Oriflama

Prende fuego a la estancia,
que arda todo el edificio,
que desalojen a los vecinos,
olviden los documentos,
olvídense del gato,
posiblemente ya se haya puesto a salvo.

No debe quedar nada dentro,
pronto la estructura se vendrá abajo
para cuando lleguen los bomberos
estaremos en el rio
que nunca debimos abandonar.

Dialectos

Prendidos a signos,
todo el ser humano un puro símbolo,
y tras cada continente
un significado o dos
y un sentido por significado
o varios.

Cada palabra
oculta tras el antifaz
de la máscara.

El desenlace desconcertante
de este baile de disfraces.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Sabelotodo

Dime tu que todo lo sabes,
¿Quién creó la tierra?
¿Quién prendió en el cielo las estrellas?

Anda dime tu que eres tan listo,
¿Quién separó los océanos
y hace que sople el viento?
¿Quién enciende el sol cada mañana
y pone una plateada luna en tu ventana?

Contesta si tanto sabes,
si para todo tienes respuesta,
respóndeme a estas preguntas.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Septiembre llega con su ay Dios mio

Todos los veranos pasa lo mismo,
parece que acabaran el 31 de Agosto,
pero septiembre, al menos en parte,
también es estío.

Septiembre llega con su ay Dios mío,
y todos los años lo mismo,
con el calor, los forasteros se han ido,
y por fin nos hemos quedado a gusto.

De nuevo empieza el curso,
no sé qué será este año,
pero yo desde que soy chico estoy estudiando,
no sé tampoco si servirá de algo.

El mes más íntimo dice el más Veterano,
cuando se cumplen diez años del atentado que cambió el mundo.
¿por qué un poema no hará tanto ruido?
¿por qué no un versículo?

El 25 nació mi hermano, y el 16 su mujer,
y ese mismo día años después se casaron y tienen ya una pequeña,
mi madre nació a fin de mes
y yo vine a ser una suerte de regado de cumpleaños, o un aguafiestas.

Cuando mi abuela vivía me daba dos mil pelas por estas fechas,
y cuatro días después otras tantas el día de San Francisco,
y yo me iba al Marathon y me compraba unas deportivas o un chandal,
de estos que aun se usan en California.

Me cago en la puta,
qué mala leche tiene la cosa,
que van pasando los años por mi rostro
y de aquí a nada empezaran a salirme arrugas.

Las milagrosas cremas rejuvenecedoras
con todas sus quoencimas y el retinol
no te devolverán el fulgor
de la adolescencia.

cuando eras valiente, y radiante
y completamente idiota.