sábado, 4 de agosto de 2012

Los veranos en el pueblo

Hace veinticinco veranos que no me divierto.
Recuerdo cuando era niño y el verano era inmenso.
No había que estudiar ni que trabajar en el campo.
El día que iba a la piscina era un acontecimiento.

Luego el verano se fue haciendo cada vez más pequeño
hasta convertirse en un mes y medio si acaso
encerrado en mi pueblo esperando que suene el teléfono.
Hace veinticinco veranos que siempre es lo mismo.

Hace mucho calor y hay que trabajar mucho
apenas tienes dinero y mucho menos tiempo.
El único consuelo que te queda
es un litro fresquito.

Hace veinticinco veranos que no me divierto,
si acaso un par de días con los colegas viendo un concierto.
Después la música acaba y hay que volverse al pueblo.
A estudiar, a trabajar, a beberse otro litro.

martes, 10 de julio de 2012

La Palabra

La palabra, ese lugar
exacto e impreciso,
tan poblado y desierto.

Ese lugar inhóspito.

La palabra, tan cerca
y tan lejos al mismo tiempo,
ese significado oculto y obvio.

Ese sagrado misterio.

La palabra, el origen
de todo.

La palabra, el fin
del mundo.

miércoles, 6 de junio de 2012

PARIR EL POEMA

Se ha estado gestando un tiempo
y no lo aguanto más dentro.

Tengo que parirlo
y a ello me dispongo.

Las contracciones ya han comenzado.

Abro mi cuerpo de para en par
abro mi corazón y mi pecho
para que salga el monstruo
escrito en verso
que devora mis entrañas
y mi intelecto.

Doy a luz a la criatura
lo cojo entre mis brazos
agarra con su manita
uno de mis culpables dedos
y lo amamanto.

MOVER UNA MONTAÑA


Para mover una montaña
sólo tienes que pedírselo.

El agua, la erosión,
la acción del viento harán lo propio
en cuestión de siglos.

Si no dispones de tanto tiempo
y prefieres que la montaña se mueva pronto,
puedes coger pico y pala
y ponerte manos a la obra.

Dile a la montaña
que no tienes toda la vida
y verás que se apresura.

Pero si no puedes esperar más
y quieres que la montaña
se mueva ahora,

cierra los ojos y ordénaselo
y la montaña hará lo que le pidas.

LA GUARIDA

Entra en mi guarida,
refúgiate de la tempestad.

Entra en calor junto a la hoguera,
tomaremos un caldo y hablaremos,
recordaremos los buenos tiempos
y nos cagaremos en los que corren.

Ven a mi guarida
guardo un kit de emergencia,
un maletín de supervivencia
para situaciones extremas
como ésta.

Ven a mi guarida
entra en ella,
aquí estaremos bien
hasta que pase la tormenta.

TORO DE LIDIA

Todo él es carácter y temperamento
Es belleza en estado salvaje
Puro músculo

Es el animal más bello del mundo

Está encerrado en el redil
Desde aquí puedo verlo

Está encerrado en el redil
esperando su momento

Está encerrado y va a morir
y puede olerlo

Es el animal más bello del mundo
El más honrado y honesto

Cuando suene la música
saldrá al ruedo a darlo todo
y cuando el público aplauda
y agite el pañuelo

estará muerto.

lunes, 21 de mayo de 2012

Poema menor en O

Recuerdo pero ya no,
antes, si, ahora tampoco,
espero y deseo no,
espero y recuerdo y miento.
Ni estoy cuerdo
ni estoy loco.